AL HACER EJERCICIO, CONSIDERE EL CLIMA
Por Vicente Alejandre Cedillo*
 
El ejercicio al aire libre debe tener un buen calentamiento

Si tú eres de las personas que hacen ejercicio al aire libre y muy temprano lo más recomendable es que inicies con un buen calentamiento más de lo normal ya que nuestro cuerpo no está en las condiciones normales y requiere de una mayor movilidad articular.

Vestirte con 2 o 3 prendas y poco a poco ir retirando las prendas hasta que te quedes con una sola, ya que cuando realizamos alguna actividad física generamos calor y esto hace que nuestra temperatura incremente.

Mantenernos hidratados constantemente ayuda a que la piel no se deshidrate, por ello recomendamos beber agua simple cada 10 minutos mínimo 2 conos de agua.
 
 
Reduce la intensidad del ejercicio y toma las debidas precauciones cuando la temperatura exceda los 31.1 grados centígrados. No debes hacer ejercicio si la temperatura sobrepasa los 36.1 grados centígrados.

A nivel fisiológico el cuerpo pierde calor a través de la radiación, conducción y convección, o por medio de la evaporación del sudor. Aunque estos procesos son necesarios para evitar un calentamiento excesivo durante la actividad en ambientes calurosos, pueden causar una pérdida de calor excesiva en condiciones frías.

Si el agotamiento por frío es lo bastante intenso como para hacer que la temperatura interior empiece a descender, se producen temblores de los cuales se obtiene calor metabólico adicional. Hacer ejercicio también produce calor adicional en un ambiente frío.

Parece ser que los seres humanos no tienen la pronunciada respuesta fisiológica de aclimatización al frío que presentan con respecto al calor. Sin embargo, hay algunas pruebas de que la gente que es habitualmente activa a temperaturas elevadas desarrolla la capacidad de quemar más calorías por unidad de ejercicio que los demás. La mejor protección contra el frío es vestirse de un modo apropiado para mantener un buen nivel de ejercicio aeróbico.

Aunque se producen muchas lesiones debidas al frío, las que más preocupan son la hipotermia y la congelación. Estas entidades varían en lo que respecta a su gravedad y pueden ser leves o poner en peligro la vida del individuo o causar daños considerables en los tejidos.

Hipotermia
Es un proceso potencialmente fatal caracterizado por una disminución de la temperatura interior del cuerpo suficiente para afectar la función normal del cuerpo.

Cuando el cuerpo comienza a perder calor a un ritmo superior al que puede producirlo, el individuo corre el riesgo de sufrir hipotermia. Los primeros signos de hipotermia son el resultado de las respuestas fisiológicas a la disminución de la temperatura e incluyen los temblores y el enfriamiento de las extremidades causado por el desplazamiento de la sangre hacia el interior de cuerpo para conservar el calor.

Congelación
Es una consecuencia de la cristalización del agua dentro de los tejidos, que causa la subsiguiente deshidratación celular y destrucción de los tejidos. Al hacer ejercicio es probable que se produzca en la piel expuesta o escasamente aislada. Un elevado factor de temperatura del viento crea un riesgo significativo de lesión por congelación. El ejercicio que implica velocidad, como correr, esquiar y montar en bicicleta puede producir lesiones debidas a la baja temperatura del viento a través del aumento del movimiento del aire sobre la piel expuesta.

*El autor es asesor deportivo y consultor del negocio de fitness.